Ser cristiano no es llevar una etiqueta, un salvoconducto de salvación. Ser cristiano quiere decir dar fruto. Si uno no da fruto, llega a ser un estorbo, una higuera estéril. Si no damos fruto, cada año se nos ofrece una oportunidad para remediar nuestra inutilidad en la viña del Señor. El viñador, Cristo, intercede cada año con el dueño de la Viña por nosotros. Esto nos llena de confianza para rehacer constantemente nuestra vida estéril.
(Tomado de Buena Prensa)
martes, 13 de marzo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario